Masería con piscina en Ruffano, en el corazón del bajo Salento.
Sobre el alojamiento
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Reseñas de huéspedes
La Masseria se encuentra en una casa de campo restaurada con esmero, enclavada en el entorno natural de Salento. Su gestión es sostenible y los animales reciben un trato excepcional. La piscina cuenta con agua de excelente calidad. Las habitaciones están decoradas con mucho gusto y reflejan la historia de la Masseria. Se anticipan a cualquier deseo y se cumplen al instante, y el desayuno incluye especialidades locales. Aquí podrá vivir la auténtica dolce vita. ¡Muchas gracias a los propietarios, Gerolamo y Lisa, y a Violante!
Nos alojamos en esta masía y lo pasamos de maravilla. La propiedad es encantadora y familiar, y se nota al instante la atención y el cuidado de los propietarios. Todo está limpio y meticulosamente cuidado. El desayuno es realmente excelente, con productos locales frescos y auténticos. La ubicación es estratégica: permite llegar fácilmente a ambas costas de Apulia y a varias playas maravillosas en poco tiempo. Un lugar perfecto para quienes buscan tranquilidad, autenticidad y una base ideal para explorar la zona. ¡Muy recomendable!
Girolamo y Elisa fueron unos anfitriones súper atentos durante nuestra estancia. Un lugar verdaderamente relajante y con una ubicación estratégica para llegar a todos los destinos de Salento en minutos. Desayunos sublimes, desde dulces hasta salados. Habitaciones hermosas y espaciosas. ¡Sin duda volveremos! 🤗
Nos alojamos en Masseria Violante cinco años después, y la familia pasó de dos a cuatro miembros, mientras ampliaban la casa rural con habitaciones adicionales y un patio interior aún más encantador. Disfrutamos de su hermosa casa rural, del silencio, de los mimos culinarios de Elisa, de las agradables conversaciones con Girolamo y de la dulce compañía de Violante y Noha (una nueva amiga de cuatro patas). Además de su conveniente ubicación para llegar a los distintos pueblos de Salento, la casa rural permite redescubrir la calma y la paz que a menudo faltan en la vida cotidiana... y, por último, pero no menos importante, el desayuno junto a la piscina es una experiencia invaluable. Elisa incluso me permitió saborear sus postres caseros, algunos de los cuales fueron hechos especialmente para mí, ya que soy intolerante a la lactosa (estoy acostumbrada a comer solo postres en sobres). Espero volver pronto para crear gratos recuerdos en esta maravillosa casa rural en Salento.
Hemos estado 3 dias en familia muy bien, 100% recomendable. Nuestro hijo de 2 años se lo ha pasado muy bien en su patio con los perros y el gato. Elisa, su marido e hija nos acogieron super bien y nos dieron muy buenas recomendaciones. Desayunos caseros exquisitos. Gracias!






