
- Habitaciones
- 6 habitaciones
Agriturismo con piscina en Banzi, en la Basilicata interior del alto Bradano.
Sobre el alojamiento
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Reseñas de huéspedes
Hoy, lunes de Pascua de 2026, nos hospedamos en este espléndido lugar, disfrutando de un día en plena naturaleza. Los camareros (Dario y Yasif... espero que se escribieran así) fueron amables y atentos. La comida estaba buena, así que felicitaciones al personal de cocina. No puedo calificar las habitaciones porque aún no las he probado, pero lo haré pronto. Sin duda lo recomiendo, sobre todo por la piscina.
El lugar perfecto para pasar un día inmerso en la naturaleza de Basilicata, una región que espera ser descubierta. Un lugar hermoso para contemplar, con una gastronomía exquisita y un entorno ideal para relajarse. La hospitalidad y la autenticidad son primordiales. Los niños juegan felices, mientras los adultos se relajan y disfrutan de momentos agradables en compañía. De fácil acceso, con amplios espacios interiores y exteriores, senderos perfectos para recoger espárragos y un entorno confortable ideal para disfrutar durante todo el año. ¡Volveremos!
Un lugar precioso rodeado de naturaleza, personal amable y atento, comida de excelente calidad. Lo encontramos por casualidad para almorzar el Lunes de Pascua, pero volveremos para pasar la noche y probar la piscina 😍
Solo pasamos una noche en familia... éramos ocho y estuvimos muy cómodos. Las habitaciones están limpias y tienen calefacción. La ubicación es encantadora y ofrece la oportunidad de hacer senderismo por el bosque desde la misma propiedad. La comida es auténtica y realmente deliciosa. En general, lo pasamos genial, y tanto Darío como su hermano fueron muy amables y serviciales. No tuve la oportunidad de probar la piscina, pero se ve realmente encantadora. ¡Volveremos! ¡Gracias!
Vine a este maravilloso lugar desde Alemania para pasar unas vacaciones. Un sitio tranquilo y hermoso, ideal para relajarse al máximo. Aunque las habitaciones son un poco antiguas, estaban impecables. Las toallas y las sábanas olían de maravilla, algo que no he encontrado en otros hoteles. La piscina también estaba reluciente, la limpiaban todas las mañanas. El querido Darío siempre fue muy amable y atento. Si querías, te preparaba zabaglione fresco para el desayuno delante de ti. Querido Darío, gracias por permitirme disfrutar de estas vacaciones. Fui muy feliz. Alberto, de Alemania.

